miércoles, 7 de noviembre de 2012

¿A dónde vamos en un par de semanas?

Llevo ya varios meses esperando que llegue mañana jueves. Va tocar Jarabe de Palo. No puedo evitar recordar, debo confesar que un poco melancólica, cómo lo disfruté el año pasado con una visita bien especial de Barcelona.

Así que este año toca repetir. Es el mismo concierto, pero yo igual de feliz. Los vi en su primer concierto en Barcelona, eran otros tiempos y su único disco era la Flaca, los vi en un mini concierto en Rotterdam, espectacular, y esta será mi segunda vez en Lima. Ya no sé ni si los escuchan en Barcelona, pero varias canciones me traen tan buenos recuerdos y buen feeling, que no puedo evitarlo.

Así que ya desde hace unas semanas, he ido programando mi salida nocturna. Y es que realmente es toda una programación.

Esto de vivir en el extranjero puede sonar aveces muy idílico. Tendrá sus cosas positivas, pero también tiene sus contras. El no tener ni a la madre ni a la suegra cerca, hace que se dificulte un poco todo el tema de salir y dejar a los hijos en casa, sobretodo cuando son pequeños.

Aquí se estila tener lo que se les llama las "nanas", una especie de canguro full day, que básicamente vive contigo y se ocupa de tus hijos (incluso hay quienes tienen una por hijo). Las "nanas" se encargan de cuidar, vestir, alimentar, asear, pasear, dormir y en algunos casos, de educar a los hijos, y como que, suelen vivir contigo, tú puedes planificar tu día sin depender de ellos.

La verdad es que podría haber tomado esta ventaja local para subirme al tren y tener una canguro full day. Pero será que no estoy acostumbrada a tener extraños en mi casa o que mi mentalidad medioclasista europea me lo tabula, pero nunca me pareció una opción.

Así que en estos casos, tengo que optar por la opción de una baby-sitter, o canguro, para que nos entendamos. Y eso aquí no es tan fácil de encontrar. Así que la que tengo, la cuido y guardo recelosa, esperando que no muchos quieran contactarla, para que me permita poder disponer más seguido de ella.

Al final, entre una cosa y la otra, cada salida, a parte de una previa coordinación y programación con la baby-sitter, se convierte en un presupuesto a parte, por no decir que hay que dejarle la comida preparada y la tele encendida. Yo, además, soy de las que se preocupan porque al día siguiente tienen que trabajar, y al final, mi conciencia me gana y me hace volver a casa para que se pueda ir a descansar, por un lado porque me da pena, y por el otro, porque al día siguiente a las 7:00 am ya me van a despertar para jugar.

Así que, lo que antes era, a dónde vamos hoy, ahora se ha convertido en un a dónde vamos en un par de semanas. Como dicen en un anuncio La vida de padres es caóticamente hermosa. Os dejo con el link:

http://www.youtube.com/watch?v=ge_VDAcoG0k

viernes, 2 de noviembre de 2012

Terminan los milagros, empieza la jarana

Entre una cosa y la otra, y sin darme cuenta, ya terminó Octubre, y con él el turrón, la gente vestida de morado y las procesiones que han estado en boca de todos los taxistas que por alguna razón tuvieron que hacer alguna carrera hacia o desde el centro de Lima.

¡Y terminó sin milagros! Pese a las flores blancas que pusimos en el altar. ¿Será que no le gusta el blanco? ¿O no hice la suficiente penitencia que se requiere para conseguir un favor celestial?

Sea lo que sea, al final Octubre me ha llevado de cabeza. Suerte que ya terminó.

Pido disculpas a aquellos que de tanto en tanto me leen, que alguno hay, y que me han hecho notar que he pasado varias semanas sin ponerles al corriente de las novedades limeñas, o los he dejado de entretener estas últimas semanas.

Y parece que, con el fin de Octubre, termina el recogimiento, y empieza Halloween, camuflado aquí por el Día de la Canción Criolla. A la gente le encanta, no lo entiendo. Todos quieren salir a celebrar Halloween, perdón, el Día de la Canción Criolla, una excusa más para "chupar".

Ayer, almorzando algo como unas "tapas" por Miraflores, un tipo hablaba casi a gritos a mi lado, queriendo hacerse notar frente a todos, explicándole a su acompañante que él había celebrado el Día de la Canción Criolla como "Dios manda" y que se había disfrazado (osea Halloween) de borracho. Añadiendo, y queriéndose hacer el gracioso, que había ganado el concurso de disfraces porque fue quien más se mimetizó con el personaje que representaba. ¡Una vergüenza! Y más si consideramos que el tipo pasaba de los 60.

Al final, qué más da lo que se celebre. Cualquier excusa es buena y si suena a importada y en inglés, mejor que mejor.

Y nuevamente, y con todo este tema de Halloween, me olvidé que nosotros celebramos el día de Todos los Santos, y la Castañada. ¡¡No!! Ya estamos a mitad de otoño: castañas, boniatos y panellets, que seguramente no podré comer hasta navidad, cuando me entregan mi cajita de panellets homemade ya casi convertidos en piedras después de mes y medio enlatados.

Tengo que empezar a pensar en hacerlos yo misma en casa y ver qué tal salen. Definitivamente nunca serán como los de mi abuela, pero no queda otra. Mejor le pido ya la receta. Así que a ver si la próxima semana, desdoblo el delantal y me pongo a jugar con la harina.

Feliz día de Todos los Santos, la Castañada y de la Canción Criolla, aunque sea un día tarde.



miércoles, 3 de octubre de 2012

Ya llega Navidad

Con la cumbre y estos dos feriados improvisados que nos decretaron hace a penas un par de semanas, me he quedado un poco atontada y olvidé por completo que es miércoles, y que ya empezó Octubre. Y aquí Octubre es un gran mes: el mes morado, el mes del Señor de los Milagros, el mes del turrón. Definitivamente voy a tener que ir tratando estos temas en el transcurso de las semanas, porque me parecen bien interesantes. Así que voy a empezar con mis averiguaciones.

Para hoy no tenía nada pensado, así que estoy escribiendo algo sobre la marcha, como algunas veces me gusta hacer.

Hace días que quiero escribir algo, pero nunca sé cómo meterlo haciendo que venga a cuento con algo, así que hoy que estoy sin tema, aprovecharé para escribirlo.

Hace ya unas semanas fui a Wong, no suelo ir muy seguido, porque pese a que el servicio es excelente, me parece todo bastante caro. Así que aprovechando que había visto unas ofertas que sí valían la pena, fui y acabé comprando varias otras cosas, entre ellas una sartén. Siempre que voy a Wong, acabo comprando cosas que no fui a comprar, pero que las encuentro en oferta y pienso que valen la pena... Eso es ser compradora compulsiva, ¿no?

La cosa es que, me fui a la sección hogar, mi perdición, y viendo las novedades primaverales, algo me llamó la atención. En una esquina, vi así como algo brillando. Pensé para mis adentros y medio burlona, ¿qué es eso?, ¿la decoración navideña? Me acerqué y, efectivamente, eso era. Estaba lleno de adornos de navidad. Era aún septiembre, y ya habían puesto una esquina con guirnaldas, bolas y muñequitos con motivos navideños.

Eso me hizo ponerme un poco nerviosa, y empezar a pensar en todas aquellas cosas que tengo que pensar, comprar y planificar para antes de esas fechas. Ya me estaba haciendo mi listado mental, poniendo prioridades a las cosas más urgentes, cuando sentí que llegaba un mensaje a mi blackberry, y al ver la fecha, me acordé de nuevo que aún estábamos en septiembre.

No sé si es la distancia, y el hecho de tener que pensar todo con meses de anticipación para comprar vuelos a un precio razonable, coordinar mis vacaciones con las de mi familia, y ver las fechas con tiempo, pedir los permisos, quedar con las amigas para vernos un día tal, ... o es que la misma sociedad del consumo, cada vez te recuerda antes que tienes que pensar en dichas fechas para que vayas planificando y espaciando tus compras y no te olvides de nada y de nadie.

Yo antes no pensaba en la navidad hasta que llegaba, hasta que decoraban las calles de Barcelona con luces y ponían villancicos, y el mercado de Sta. Llúcia se abría frente a la Catedral. Ahí recién empezaba con mis compras, a hacer mi listado, y tratar de averiguar qué querían los demás.

¿Mis padres también se preocupaban de eso las últimas dos semanas de diciembre o, como yo ahora, ya desde septiembre estaban preocupados por la logística navideña? ¿No será que nos hacen estresar de antemano simplemente por intereses comerciales?

¿Y tú, qué vas a hacer para Navidad? ¿Ya tienes planes para Fin de Año?



miércoles, 26 de septiembre de 2012

El tiempo ajeno

El otro día quedé con un proveedor para la entrega del contrato en el que garantizaba una relación de servicio durante tres años entre su empresa para con la mía. Llevaba meses de vaivenes con este contrato, correcciones, esperas de firmas y demás. Llamada tras llamada, mail tras mail, insistiendo que su área legal revisara el contrato, y que su gerencia lo firmara. Después de, sin exagerar más de 6 meses, finalmente me dijo que el contrato ya estaba firmado, y que quería venir a entregármelo personalmente, junto a otros documentos que yo había solicitado. Acordamos en una fecha y hora para encontrarnos en mi oficina, según su conveniencia, pues yo tengo más flexibilidad.

Yo tenía agendada la reunión en mi Lotus, así que planifiqué mi día y llegué temprano a la oficina para poder ir avanzando con algunas cosas importantes antes de que él llegara. Sé que a los proveedores se les tiene que dar un poco de cuerda de cuando en vez, y me gusta tomarme mi tiempo para escucharles y caerles bien. Así que avancé en mis cosas y, llegada la hora en la que debería haber llegado, me puse a hacer algunas cosas más secundarias y cortas, para que no me supusiera una interrupción su llegada. Pasada media hora, ya contando con el taranná local, le escribí un mensaje, a sabiendas que una persona de su posición carga con un celular con conexión a datos. A la hora, intenté llamar, pero no obtuve respuesta.

A las dos horas, tenía ya otra compromiso, y decidí salir, pidiendo, inocente de mi, a la recepcionista, que por favor, si el señor en cuestión llegaba, que me lo notificara para ver si podía regresar.

Definitivamente nunca fue, y tampoco nunca envió un correo o llamó pidiendo las disculpas del caso.

Al cabo de una semana, recibí un sobre escrito a mano con una letra casi infantil, con el contrato dentro. Unas horas más tarde, una llamada del sujeto, pidiendo que si, por favor, le podía devolver el contrato firmado, lo antes posible.

Frente a hechos como esto, no puedo más que quedarme con cara de pócker y morderme la lengua.

No es algo aislado, ni fue la primera vez que me pasaba, sino todo lo contrario. Aquí esto te pasa desde con clientes, proveedores, amigos o incluso familiares.

El tiempo parece no tener valor, y parece poderse administrar al gusto de uno, sin importar las repercusiones que tiene en otros, que pueden permanecer por horas, o por días, a la espera. No hay la costumbre de avisar por lo que el respeto por el tiempo ajeno, no existe.

Yo que siempre fui de las que llegan cinco min antes a los sitios, el tema de saber que ahora tengo que llegar siempre media hora tarde, y que aún así me voy a tener que esperar, como dirían aquí, "me pasa de vueltas".

Creo que, para la buena salud mental de todos los nuevos que llegamos aquí, deberían decirnos y recordarnos de tanto en tanto que, el peruano por lo general es tardón, no sabe decir que NO y que aunque te digan que es seguro, lo más probable es que no lo sea.

Así que paciencia y buena cara. Aquí el tiempo NO es oro!


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Departamento con aires

Por algún motivo, hoy me quedé pegada mirando hacia arriba, como mirando a las musarañas. Había salido el sol, y mis ojos no pudieron más que mirar hacia el cielo.

Al levantar la vista, me encontré con este paisaje de autoconstrucciones más o menos bien hechas, en los techos de los edificios. Aquí le llaman, construir en los aires y todos quieren comprar un departamento con derecho a aires.

La cultura de la autoconstrucción, y del ampliar el hogar, está extendida en todos los niveles socio-económicos. Claro que en unos casos, la contrucción no es tan auto, como en otros, e incluso intervienen arquitectos, decoradores, y otras especialidades.

En los sectores altos mucha gente compra áticos, para en algún momento, más o menos temprano, poder ampliar su vivienda y hacer su parrillita y área social. La normativa no es muy estricta, y pese a que está permitido, hay algunas restricciones en cuanto a retiros, tipo de materiales y área máxima a ocupar. Pese a eso, aquí, cada uno hace lo que quiere, y si caminas un poco con la vista hacia el cielo, puedes acabar con un calambre de ojo. Desde cabañas a lo Tom Sawyer, cúpulas de vidrio, invernaderos, nuevos edificios de dos o tres pisos sobre otro ya existente, ... pasando por intentos de innovación, o intervenciones que intentan pasar "caletas" pintando de colores similares las paredes, para que no se note que han construido más de los debido.

El mismo concepto es el que se usa en zona no tan notables, aunque las razones son otras. Muchas áreas fueron invadidas o concedidas hace algunas décadas, por miles de personas que llegaban del resto de las provincias de Perú, en busca de un futuro próspero. Ahí empezaron a hacer su casa básicamente con lo que ganaban. Ahí sí podríamos hablar de autoconstrucción. La siguiente generación construyó el segundo piso, y en algunos casos, también el tercero, muchas veces con estilos distintos marcando las distintas personalidades de los ocupantes de cada piso.

Sea como sea, la necesidad de ampliar la casa, parece una necesidad innata, seguramente equiparable a lo que en las ciudades españolas podrías ver con la cubrición de las terrazas y balcones, para poder crear un ambiente o una habitación más, y ganar esos metros cuadrados que no tienes.

Frenar esto parece imposible, incluso eso ya se ha convertido en un gancho de venta "Departamento con aires", pero sí sería bueno poderlo regular de alguna manera para hacer que los techos de la ciudad fueran algo más atractivos.

¿A quién no le gusta subirse a la azotea de una edificio alto para poder observar el paisaje? En el caso de Lima, en algunos casos las vistas no son tan gratas...









miércoles, 12 de septiembre de 2012

El 11 de Septiembre y la cohesión social

Hoy quería hablar sobre el 11 de septiembre. No el del 2001, sino el del 1714.

Si alguien nombra el 11-S, a casi todos les vendrá a la mente el fatídico atentado ocurrido en Nueva York hace, parece retórico, 11 años. Pero pocos sabrán, o tal vez ahora ya más, después de haber visto las noticias del día de ayer, que en Cataluña rememoramos, no podría decir que celebramos, pues el evento no fue para muchas alegrías, la invasión borbónica de Barcelona, y con ella de Cataluña durante la Guerra de Sucesión, en 1714. Algo parecido al 28 de Julio peruano, pero al contrario, porque pasamos de ser independientes, a ser conquistados.

No voy a hablar sobre el independentismo, porque no estoy de acuerdo con esta corriente, y menos en épocas de globalización como las que vivimos hoy en día.

Lo que sí que me ha impactado, y que es de lo que quería hablar, es la cohesión social que este particular día ha creado este año entre los catalanes. Véase la foto de este link: http://www.lavanguardia.com/politica/20120911/54348928191/una-foto-panoramica-diada-manifestacion-independentista.html para que entiendan a lo que me refiero.

Según se estima, aproximadamente 1.500.000 millones de personas, de casi 7,5 M que viven en Cataluña, han salido hoy a las calles de Barcelona, para reivindicar su autonomía. Nunca antes este día había significado tanto.

Recuerdo que años atrás, en estas fechas Barcelona quedaba vacía, y con las justas había alguien que pudiera ir a hacer la ofrenda floral que se hace cada año. Con la crisis, la gente ya no viaja tanto y no está para muchos cuentos, y bueno, ahí es cuando aflora el sentimiento nacional, patriótico, reivindicando el dinero que se reparte a costa de uno, y culpando de la crisis al gobierno central. No me quiero meter mucho en este tema, porque no vivo ahí y me dirán que hablar de lejos es muy fácil, pero el tema es que así funciona la sociedad. Seguramente se debería cambiar un poco el modo, pero no el fin. Mejor me callo.

Cambiando de tema, este hecho me recordó y me hizo ver, como en España la gente se mueve, se queja, se une para pedir mejoras, cambios, justicia, o lo que sea necesario. Hay una cohesión de la mayoría, de la clase media, que lo somos todos, o casi todos.

En estos años que llevo aquí, no volveré a decir que no son pocos porque ya lo sabéis, he visto manifestarse a los peruanos contadas veces, y siempre en grupos que seguramente no superan el centenar. Y no es que no hayan motivos suficientes como para quejarse (si quieren les podría hacer un listado).

Al principio no entendía. No sabía si es que el peruano era conformista por naturaleza, sumiso, o demasiado pobre para tener tiempo que perder movilizándose en las calles.

Fujimori probablemente tiene parte de culpa en esto, pero también es cierto que en Perú, no existe esa cohesión social de la que más arriba hablaba. Los del norte, no defienden los reclamos de los del sur, a los de la costa no les importa lo que pasa en la selva, y a los de la sierra les da igual si sube la anchoveta. A parte de esto, los políticos que dirigen el país, no se identifican con la mayoría de la población, y no hay una clase media suficiente ni formada que empuje y reivindique lo que la mayoría quiere o lo que uno se merece. Ni tampoco hay un partido político con tradición que pueda promover estos hechos.

Sea cuál sea el motivo, aún no lo termino de tener claro y creo que nadie sabe, el hecho es que al final no existen las manifestaciones o movimientos masivos en los que un país o una región se reivindica de forma conjunta. Y eso realmente me impacta, más aún cuando vuelvo a ver por la tele las imágenes del Passeig de Gràcia tan lleno.

Y pienso... qué debería pasar aquí, en Perú, para que la gente se uniera de esta manera?

Creo que, por el momento, tendrán que seguir dándonos el ejemplo desde España, a ver si les pega un poco por aquí y empezamos a arreglar algunas cosas, empezando por la cohesión social.


miércoles, 5 de septiembre de 2012

Chabuca Granda y la música folclórica peruana

Me tildaréis probablemente de inculta, cuando os cuente que pese al tiempo que vivo aquí, aún no logro identificar a los cantantes folclóricos peruanos, y mucho menos, puedo decir que me sepa alguna de sus canciones.

El lunes leía, en varios medios, que Chabuca Granda, que no la Chola Chabuca, celebraría, como dirían aquí, su 92º onomástico. Hasta Google le ha dedicado hoy un doodle.

Al final me dio curiosidad, y decidí entrar a youtube, para escucharla. Definitivamente he escuchado algunas de sus canciones, sin saber que eran suyas.

Algún día, debería dedicarme a buscar estos cantantes, algunos de ellos reconocidos a nivel mundial (me imagino que dentro de algunos sectores) por su calidad musical. Hay que decir que no son pocos. Seguro que si hiciera una lista, muchos peruanos me dirían que me olvido más de la mitad, siendo optimistas. La misma Chabuca, Eva Ayllón, o Susana Baca, ... son algunos, en este caso, algunas de ellas.

En otros géneros también tendríamos de qué hablar, con Yma Sumac, o el mismo Juan Diego Flores, sin contar con algunos ya más "caletas" de la tradición popular.

Y es que Perú, pese a que no es muy conocido musicalmente hablando a nivel internacional, tiene por ahí una basta cultura musical, con variedad de géneros, algunos propios y poco exportables, que te transportan desde la costa, por la sierra y hasta la selva, con una gran variedad de estilos, sonidos y ritmos propios de cada región.

Pero, por favor, si algún peruano me lee, que no me prejuzgue por esto. Pese a mis orígenes, en temas folclóricos españoles, tampoco tengo expertise. No me hagan cantar nada de la Pantoja, porque probablemente cante algo de Rocío Jurado, o similar, y además lo haré mal. Así que más bien, propongan listas de canciones y artistas que todo extranjero debería aprender, o al menos reconocer, al pisar tierras peruanas. Así al menos, poco a poco, podremos empezar a cantar una marinera, algo de afro, o un huayno.

Aquí les dejo una selección con los Top Tracks que tiene Chabuca Granda en  Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=Yfd_8j4imOQ&feature=list_other&playnext=1&list=AL94UKMTqg-9BQHzmZxBNyT_3_bQ7mYa33

Felicidades Chabuca!

miércoles, 29 de agosto de 2012

Mistura 2012 y otros manjares

En poco más de una semana, se inaugura la 5a edición de la cada vez más popular feria gastronómica peruana, Mistura. Este año con el lema Mistura, apega, prometen platos de toda la vida y de todas las regiones del país, nuevas fusiones e invitados con renombre, nacionales, internacionales cercanos, y también del otro lado del charco.

La verdad es que sólo ver la web, pero sobretodo las imágenes que han ido colgando en el Facebook u otros portales, ya me está volviendo a dar hambre. Y es que, por qué no decirlo. ¡En Perú se come bien! Y fe de ello lo dan estos casi 4 kilos de más que tengo, y que no tenía cuando llegué.

A uno, acostumbrado a la dieta mediterránea, y a la gastronomía ibérica, algunas veces se le hace dicífil encontrar lugares donde se coma bien fuera de casa. Yo sin ser chef ni nada parecido, cuando he vivido fuera de mi país, siempre he tenido fieles y gratos comensales en mi mesa. Aquí en Perú, finalmente tuve que delegar mi función y prácticamente renunciar a mi mandil, después de pequeñas catástrofes o tras preparar platos no tan exitosos.

El peruano es exigente con la comida, y eso lo sabemos todos, o al menos, los que vivimos aquí. Y ahora más, con toda esta potente campaña para promover el orgullo por lo propio, por la cultura, por el país, pero sobretodo, por la gastronomía. El peruano ha cultivado su paladar, y quién más quién menos, te habla de este y aquel hueco, donde se come el mejor ceviche, la mejor causa, o el mejor arroz con pato.

En todas las familias hay uno que se autodenomina chef, algunos de profesión, otros de corazón y otros frustrados, pero todos tienen su especialidad. Hay el parrillero, el que hace los mejores ceviches, o el mejor lomo saltado, y recientemente, hay los que aseguran hacer la mejor paella valenciana. Todos tienen todo su set completo y accesorios para poder realizar su especialidad con éxito, y las tiendas de cocinas y complementos para ellas, han aparecido como setas por toda la ciudad.

Con todo el movimiento que se ha creado a raíz de este echo, los restaurantes también se han "apitucado", y los precios han empezado a crecer y los platos a reducirse de manera tal, que algunos lugares ya te quedas con hambre. Pero de esto, puedo hablar en otra mejor ocasión.

Si quisiera hablar de comida, podría abrir un blog gastronómico, que ahora están de moda, y seguramente tendría miles de visitas, comentarios y críticas. Todo el mundo quiere conocer los nuevos lugares, qué recomiendas o qué te pareció la carta de vinos. Y es que aquí, ¿quién no sale mínimo una, sino dos veces a la semana a comer fuera? Y no puedo negarlo, a mi me encanta comer fuera, así que tendría tema y recomendaciones para rato.

La idea de Mistura, a parte de la de promover la gastronomía peruana y, a fin de cuentas, a Perú, es abrir al público en general, el interés y la motivación por hacer las cosas mejores, por querer mostrar al país y fuera de él, lo que el peruano es capaz de hacer. Y qué mejor que a través de una feria gastronómica, con música, bebida y sobretodo, buena comida.

Espero poderme dar un salto este año y poder comentar luego

Ya no me queda más que decir a los que vayan: Buen Provecho.

http://www.mistura.pe/


miércoles, 22 de agosto de 2012

En Agosto aún es invierno

Ya estamos a fines de Agosto, aún para mi el mes veraniego por excelencia, aunque claro, no aquí, sino en el hemisferio norte.

En Perú en cambio, acaba de empezar la parte más cruda del invierno y, pese a que el termómetro no baja de los 16ºC, llevo todos los abrigos puestos, mientras escucho hablar sobre la ola de calor que están sufriendo en España este año.

No logro evitar recordar mis vacaciones veraniegas y todo aquello que implicaba el pasar esos tres meses de verano entre las playas de Salou, el pueblo de mi madre, la casa de Tarragona o el ático asfixiante de Nou Barris.

¿Dónde están aquellas tardes largas de Agosto?, ¿aquellas lluvias torrenciales de fin de verano, en las que la mitad de la flota vehicular de los pueblos de costa tenía que ser renovada al ser llevada por completo hasta el mar por alguna de las rieras costeras?, ¿las fiestas mayores que iniciaban con el fin de la cosecha?, ¿los últimos melones de piel de sapo de la temporada?, ...

El resto del año no me parece afectar mucho, pero cuando llegan ciertas fechas, como la temporada de verano, y sobretodo la Navidad, no me termino de acostumbrar al echo que aquí en "mi verano" haga frío y que la Navidad sea veraniega y con chancletas.

Y es que el hombre es un animal de costumbres, y pese a los años que llevo aquí, que hasta miedo me da ya contarlos, en mi mente el mes de Agosto, seguirá siendo siempre el remate del verano, las rebajas, las últimas claritas en terracitas playeras, la paellitas después del día de playa, las carpas con la canción del verano, el olor a Nivea Factor 30, las retenciones del domingo por la tarde para entrar a Barcelona, las siestas de la tarde para huir del sol, ....

Así que no me toca otra, que mirar las fotos que mis amigos cuelgan en el Facebook, ver los anuncios de Estrella Damm y escuchar la música pachanguera que suena por las emisoras de radio online, y teletransportarme, pese al frío que no ayuda en la recreación del ambiente, y "sentarme" en la Barceloneta, pensando, esperando, poder tomarme unos días el próximo verano, verano frío o invierno peruano, y escaparme unos días a Barcelona y vivir el auténtico Agosto, el del verano.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Ayudín, a la grasa le pone fin

El fin de semana pasado, yendo dirección a Cieneguilla huyendo de la humedad limeña y buscando un poco de sol invernal, leí, así de pasada en la cuneta, un letrero en el que se ofrecía lavar el coche con champú.

Debo confesar que me desconcertó. Pensé que lo había leído mal, ¡pero no! Me crucé con otro letrero similar, ese con letras rojas, escritas a mano, prometiendo un lavado rápido y completo, también con champú.

No puedo decir que haya lavado mi coche a mano alguna vez, pero si lo hiciera, probablemente nunca pensaría en usar el champú para ello. La verdad, es que frente a lo absurda que me pareció la idea, empecé a darle vueltas al asunto: ¿Servirá uno anticaspa?, ¿Necesitarás luego un acondicionador?, ¿Si usas uno para cabello teñido, el color del coche se revitalizará y tendrá más brillo?, ...

Regresando hacia Lima, ya con algo menos de creatividad, al pasar por delante de esos puestos de carretera, donde compras fruta, venden huevos, o te lavan el "carro", me volvió el tema a la mente.

¿Con qué lavaría yo mi coche si tuviera que hacerlo? ¿No venderán un jabón para coches? En el caso que, efectivamente no lo hubiera, o no lo tuviera a mano, creo que lo primero en lo que pensaría es en detergente líquido para platos, ¿no? Limpia, desengrasa y deja un bonito brillo al menaje y las copas cuando los secas bien, ¿por qué no debería funcionar con los coches? Eso sería lo lógico.

Pero al llegar a casa, e ir a lavar un plato, me di cuenta de cuál era el problema ¡El Ayudín! O eso pensé.

En Perú hasta hace poco, en la gran mayoría de los hogares, se lavaban los platos con una especie de pasta verde, que deja los platos, si no los enjuagas y secas bien, con un polvito blanco. Además, te resecan las manos. Por ambos motivos, descarté que con eso se pudiera lavar un coche, y no me pareció tal descabellada la idea del champú. Y menos en ciertos sectores con pocos medios, donde incluso he escuchado que usan detergente de la ropa, para lavarse el cuerpo y la cabeza.

Pese a eso, y para no escribir sobre algo que no tuviera ni pies ni cabeza, decidí buscar en internet y hacer un par de preguntas a personas que sí me habían confesado que habían lavado alguna vez su vehículo.

Ahí me di cuenta que, efectivamente, en varios paises, lo que para mí debería ser algo así como detergente o jabón para coches, se le denomina champú, champú para carro, o algo similar. Y es más, me enteré que el jabón para platos es malo, porque le quita el brillo a la pintura. ¿Quién lo hubiera dicho?

En fin, algo aprendí... a no criticar de forma abierta con la gente algo que me parece ilógico, sin haberme informado un poco antes.

Como cierre, aquí os dejo un link que encontré durante mi búsqueda, con unas instrucciones de cómo lavar el coche a mano de forma efectiva:
http://es.wikihow.com/lavar-su-auto-a-mano

miércoles, 8 de agosto de 2012

Cobro en Dólares, gasto en Soles y ahorro en Euros

Será que este frío invernal me congela las ideas, o que el viento de la mañana se las llevó, pero hoy no sabía qué escribir.

Leyendo por encima los titulares de el Comercio, el más reconocido periódico local, acabé, como siempre, revisando el tipo de cambio del día. El Nuevo Sol hoy está a 2.61, y comprar Euros ya está por debajo de los 3.25. ¡Habrá que comprar!

Nunca me he sentido tan especulador como ahora, revisando las subidas y bajadas de las monedas, esperando el momento para comprar Euros para mi próximo viaje a Europa, o comprando Dólares para ahorrar en moneda extranjera, siempre esperando que sea el mejor momento, en el que el tipo de cambio lo amerite, revisando las tendencias, ...

Perú es uno más de esos países dolarizados, no tanto como, por ejemplo, Ecuador, pero sí lo suficiente como para que las dos monedas, el Nuevo Sol, y el Dólar Americano, convivan casi por igual, tanto en la capital y como en provincia.

Hoy en día, puedes comprar cualquier cosa en cualquiera de las dos divisas, lo que hace que la gente esté constantemente pendiente de la situación del Dólar, viendo en qué conviene más pagar dependiendo de los plazos.

Recuerdo el año en el que la Peseta desapareció y tuvimos que empezar a convertir todo lo que comprábamos, vendíamos o ahorrábamos al Euro.

166.38621 Ptas era lo que costaba un Euro. Y tuvieron que inventar aquellas calculadoras conversoras para que todos pudiéramos saber cuánto nos costaban las cosas. Pasar de una moneda a otra, era realmente un dolor de cabeza, y todavía para muchos lo sigue siendo hoy, 10 años después.

Aquí en cambio, nadie tiene esas calculadoras, pero muchos están al tanto del tipo de cambio y operan de forma indistinta con ambas. Yo, además, le añado el Euro, por si no era ya suficientemente complicada la cosa, y tiendo a convertir aquello que compro al Euro y compararlo con lo que cuesta el mismo producto allí, llevándome la sorpresa que varias cosas son más caras aquí. ¿Quién decía que viviendo aquí podría ahorrar?

Y aquí me entra el dilema, pues cuando pienso en ahorrar, me surge nuevamente la duda ¿en qué moneda?, ¿qué me conviene más?, ...

Al final, y como que me gusta complicarme la vida, cobro en Dólates, gasto en Soles y ahorro... ¡pues en Euros!



miércoles, 1 de agosto de 2012

No quisiera ser aquella persona de la ambulancia...

El otro día, como otros, conduciendo por Lima, empecé a oir la sirena de una ambulancia. Se oía lejana, pese a eso, y por instinto, empecé a mirar hacia todos lados, y logré verla por el retrovisor.

El semáforo se puso en verde y avancé un poco, intentando ya ubicarme de manera que fuera sencillo poder maniobrar para dejarla pasar.

Volví a mirar por el retrovisor, seguía parada en el mismo lugar. Estaba haciendo luces, tocando la bocina, intentando que le dieran paso, o que al menos los coches avanzaran. La gente de los vehículos de alrededor, acostumbrada a los ruidos urbanos, y a la indiferencia que predomina en la metrópoli, hacía oídos sordos, seguramente subían el volumen de su radio, o iniciaban una llamada por nextel, explicando a su interlocutor que llegaban 2 horas tarde porque estaban atrapados en el tráfico, mientras otros, histéricos porque tenían una ambulancia detrás reventándoles los tímpanos, como si ellos fueran los que no la dejaran pasar, se ponían de mal humor y sacaban la mano por la ventana, como queriendo hacerla callar.

Me empecé a atormentar, pensando en la persona que estaba dentro, por una emergencia, requiriendo de una rápida asistencia, y la impotencia del conductor de la ambulancia sintiéndose ignorado y sin poder llegar a su destino.

La pasividad de la gente me puso de mal humor, y empecé a tocar el cláxon, para ver si alguien se movía, o intentaba ponerse a un lado, pero nadie hizo nada. Realmente era desesperante.

Finalmente, y por algún lugar, apareció un policia, que logró acertar en hacer mover los coches que bloqueaban el paso, porque estaban girando por un lugar prohibido, e hizo movilizar todo aquel tráfico, que por iniciativa propia, y por quererse hacer los vivos, o no querer dejarse adelantar, habían estado obstruyendo a conciencia el paso de la ambulancia.

Finalmente la ambulancia me pasó, y con ello, logré relajarme.

Al seguir mi camino, ya con el tráfico más relajado, me puse a pensar en el echo y en cómo a toda aquella gente no le había importado lo más mínimo el echo que pudieran estar poniendo en riesgo una vida, tal vez y sin saberlo, de un amigo, o de un familiar, o de un completo desconocido, ¡qué importa!

Ojalá se creara una conciencia de comunidad, y que la gente, por un momento se parara a pensar en las consecuencias que hechos como estos pueden tener.

No quisiera ser aquella persona de la ambulancia...


miércoles, 25 de julio de 2012

Lima la gris

Antes de llegar al Perú, le preguntaba a un peruano amigo que vivía entre Londres y Amsterdam, si se acostumbraba a esos días grises y húmedos que se alargan hasta el verano. Él me decía que no era tan distinto a lo que él había vivido toda su vida en su querida Lima, mientras añadía que lo que sí le había impactado era la lluvia. La verdad es que nunca me lo terminé de creer. Aseguraba que en "Lima la gris", nunca llovía, que no había alcantarillado en la ciudad y que las casas no tenían desaguaderos en los techos. -¡Imposible!, decía yo.

En todas las fotos que había podido ver de Perú a lo largo de mi vida, habían sólo imágenes de la selva amazónica y del famoso Machu Picchu. Había escuchado decir millones de veces que el Perú alberga el pulmón del planeta, o que es recorrido por el río más largo del mundo, ... ¿cómo no puede llover?

Pues sí, es cierto, en Lima no llueve nunca, o no llovía, hasta que empezamos con el cambio climático. Aunque, a decir verdad, una buena tormenta se vería ofendida si escuchara que a lo que cae aquí, se le llama lluvia. Y es que la verdad es que en Lima, más que llover, llovizna, o como dicen aquí, garúa.

Cuando llegué, al principio miraba el cielo, analizaba el viento y decía "Creo que hoy va a llover". Todos me miraban escépticos y me repetían "En Lima no llueve". Al final me rendí. Ya casi he olvidado cómo es una buena tormenta, con rayos, truenos y cortinas de agua... Tal vez por eso, una vez que estuve de viaje por la selva y que cayó el cielo entero, mientras los limeños se asustaban y se escondían en sus cuartos, yo disfrutaba de la fuerza de la naturaleza y de aquel espectáculo natural, sus aromas, su energía, el estruendo...

Por algún motivo que aún nadie ha logrado explicarme con cierta lógica, los inviernos de Lima son de 4 o 5 meses, grises, de niebla, con una humedad que bordea el 100%, que te cala hasta en los huesos y que pese a la temperatura razonable, que nunca baja de los 13ºC, la sensación es de un frío terrible que se mete hasta en la cama.

Lo curioso es que no en toda Lima es así, y que existen micro-climas dentro de la misma ciudad y que como más te alejas de la costa, el clima mejora. Paradójico, aunque razonable, por ser una ciudad con una superficie de casi 30.000 km2, unas 9 veces más que Barcelona.

Pese a eso, la mayoría están de acuerdo en denominarla "Lima la gris", o "panza de burro".

Otros años, por esta época, me apetecía comprar un papel mural con un paisaje tropical y ponerlo frente a la mampara de mi balcón, y no sacarlo hasta que volviera el verano. Afortunadamente, este año, hasta ahora, el invierno parece que no quiere llegar, o el verano no se quiere terminar de ir, y estamos pasando por algo que podríamos casi denominar, un verdadero otoño.

Pero entonces, ¿qué pasa ahora? ¿Dónde quedaron esos mitos?

Unos opinan que aquí, el calentamiento global los está beneficiando, otros lo atribuyen al Niño, o la llegada de un terremoto, pero en el tiempo que llevo aquí, he visto acortarse a los inviernos, menos días y noches de niebla fantasmagórica, y más lluvia y con eso, más verde, más color.

¿Tendremos que dejar de llamarle a Lima, Lima la gris?

miércoles, 18 de julio de 2012

La Gran Farsa, o el Gran Corso de Wong



Como cada año, y desde hace 25 años, los miraflorinos y los limeños en general pueden disfrutar del pasacalles más importante del país, el Gran Corso de Wong.

No hubiera pensado que "Wong, donde comprar es un placer" llevara tantos años organizando este tan emblemático acto, pero parece que tanto para ricos, como para pobres, Wong es ya parte de la memoria nacional y de la identidad patriótica, tanto por su ejemplo emprendedor, como por su mega evento anual que casualmente se realiza en estas fechas. No hay Fiestas Patrias, sin Corso de Wong.

Wong es, o era hasta hace poco, una empresa de una familia de inmigrantes chinos que se asentaron en Perú ya hace varias décadas, y que a medianos de los 40's abrieron una bodeguita, como las muchas que se pueden ver en todas las esquinas de la ciudad.

Tal vez es la influencia de sus orígenes y de su mezcla e integración es el motivo por el cual este "chino de la esquina" se superó y  llegó a ser lo que es hoy.

Creo que, pese a los años, Wong ha seguido manteniendo gran parte de lo que es la esencia china: fidelización y motivación de los empleados, y servilismo y atención al cliente. Y está claro que, en una sociedad como es la peruana de clase alta, una buena atención y una buena sonrisa puede fidelizar a más de un cliente. Wong, les ha dado aquello que tanto les gusta, buen servicio y exclusividad. Todo esto, además gratis. O eso es lo que creen.

Y no es de extrañar que en estos años de bonanza, donde todos pueden ser más, Wong también sea más, y que el Corso pueda ya casi competir, en cuanto a audiencia, con la procesión del Señor de los Milagros.

Pese a eso, creo que la esencia del evento, se ha ido perdiendo a lo largo de los años. Lo que seguramente empezó como una actividad de integración e identificación de los empleados, para con la empresa, y de la empresa para con el país ha pasado a ser un gran anuncio de marcas.

Ahora, y según mi punto de vista, se usan a los empleados para el beneficio de los auspiciadores, a la vez que, aprovechan el patriotismo de la fecha, para darles a las marcas identidad de país.

Sé que en una ciudad como Lima, donde faltan eventos multitudinarios gratuitos, iniciativas como estas hacen falta. La duda es, si es necesario convertirlos en algo tan extremadamente comercial, o si por lo contrario, es necesario establecer reglas del juego claras que controlen de alguna manera a los marqueteros que, hasta el momento, por tener el dinero, han tenido el poder de hacer y deshacer a su gusto.

Pero por el momento, y hasta que la Municipalidad o el propio Wong no lo regule, vamos a tener que seguir viendo anuncios andantes con banderas blanqui-rojas.

Este año, la fecha para la Gran Farsa, perdón, para el Gran Corso de Wong es el 22 de Julio, y por tratarse de un cuarto de siglo de celebración, esperamos un gran despliegue de luces de colores, música, danza y fuegos artificiales firmados por una que otra marca, eso si, la bandera bien en alto y el nombre y la marca de Perú, también.

miércoles, 11 de julio de 2012

Julio, el mes Patrio

¡Y ya estamos en Julio!

Aún no me acostumbro al hecho de que en Julio haga frío y que los días sean los más cortos del año. Alguien me dirá... ¡pero si en Lima es todo el año igual!, y es cierto, pero no del todo. Esa media horita más de sol que tenemos en las tardes de verano, la verdad es que se agradece, sobretodo si piensas que a las 7 de la tarde ya es oscuro y que en España a esa hora aún estás tranqui en la playa tomándote tu cervecita después del trabajo.

Pero de eso ya voy a escribir en otra ocasión.

El mes de Julio, en España lo recordamos casi todos por los San Fermines, pero aquí este mes es, diría yo, el mes más importante del año.

Es el mes Patrio, el mes rojo y blanco, y el mes del Corso de Wong.

Ya desde incluso antes que empiece el mes, la ciudad empieza a sacar sus mejores galas y hacer alarde de su peruanidad.

Quien más, quien menos, lleva su escarapela con la bandera en el pecho, y ahora más que nunca, orgulloso de ser peruano.

Las plazas se llenan de banderas gigantes, con un blanco immaculado, que al fin de mes ya se confunde con el gris del cielo.

Los edificios izan sus banderas, sin excepción.

Los taxistas lucen banderitas de estreno sujetas a las ventanas de lo que les da de comer.

En los colegios, los niños cantan el himno y memorizan el mapa y las bondades de Perú.

Las fachadas, en algunos casos, recuperan su color.

La ciudad, el país entero, pese al invierno, tiene más color que nunca. Es el mes de la Patria, el mes en el que Perú se liberó e independizó, al menos políticamente, de España.

Visto desde mi punto de vista, y debido a mi obvia nacionalidad, no me causa mucha alegría tener que celebrar la derrota de España, y menos durante todo un mes, pero está claro que donde manda capitán no manda marinero, y cada año desisto de colgar en mi balcón la bandera española al lado de una peruana, no sea que vuelva a casa y me encuentre con un cristal roto. Así que por no colgar la peruana sola, no cuelgo ninguna.

Pero, visto todo esto, y sobretodo cuando eres recién llegado, la pregunta obvia es, ¿el peruano es realmente tan patriota?

Por lo que he visto en este tiempo que llevo ya en este país, el peruano se amolda a lo que le dicen y a lo que le conviene.

El estado militarista, de ya hace varios gobiernos, estableció, entre otras, ciertas leyes patrióticas que hasta hoy en día se conservan. Bajo multa, todo edificio, sea de la condición que sea, debe portar la bandera durante este mes e incluso se requería pintar las fachadas, iniciativa que vistas las condiciones del lugar, no veo del todo mal, pero que, desgraciadamente, ha quedado en la mayor parte de los casos olvidada. Y pese a los cambios de gobierno, esas leyes, centradas básicamente en mantener la identidad y el orgullo de país, han permanecido y parece como si todos estuvieran de acuerdo.

Definitivamente el concepto del día nacional, difiere mucho entre España y Perú. Nuestro 12 de Octubre, celebra el Día de la Hispanidad, el descubrimiento de América y la unión de las culturas. Tal vez en un mensaje subliminal, se lanza una llamada a la unión, sobretodo dentro de la misma España, llena de regionalismos. Lo cierto es que, para muchos españoles, el Día del Pilar es probablemente un feriado más, y que muchos niños, no saben que lo que celebramos.

Así que, aquí lo dejo sobre la mesa. Tienen todo un mes para pensar en ello.


¡Felices Fiestas Patrias!




miércoles, 4 de julio de 2012

Próxima parada: Mi casa

Sales de tu casa, caminas tres pasos, y en el intervalo, varios taxis ya te han tocado la bocina (sin importarles que son las 5am y tal vez haya gente que aún duerme), hecho luces o sobreparado a tu lado preguntando si quieres que te lleven.

Sales de la oficina, y frente a la gasolinera combis, cousters y taxis compiten por un pasajero indeciso que tiene a todos alerta, y el tráfico parado a su antojo, mientras regatea con uno y con el otro hasta estar satisfecho.

Conduces por la Javier Prado, y repentinamente, una moto-taxi (o más conocida como moto-rata) decorada con un gusto cuestionable, y definitivamente manipulada, te adelanta por el carril derecho para luego cerrarte.

Yendo al trabajo, ves como un flash una carrera a muerte entre dos combis, que luchan por reducir tiempos y llegar al siguiente "paradero" y subir a todos los pasajeros antes que nadie.

Subes a una combi y te sientes cual montaña rusa, de un lado al otro, con frenadas bruscas en medio de la nada para subir a un pasajero más, aceleradas en semáforos en rojo, enlatamiento de pasajeros somnolientos que se apoyan en tu hombro intentando dormir unos segundos, ronquidos intensos, gente sentada con las rodillas a la altura del mentón para entrar en el asiento...

Los pasajeros que tienen la suerte de ir sentados, no tienen cinturón, sólo el chofer, pero no se quiere sentir distinto. ¡Sálvese quien pueda si me choco! El cinturón sobre-puesto, sólo para que la policía piense que sí está atado. Molesta, pes.

Cables saliendo, luces de freno quemadas, puertas sin sistema de seguridad y que no cierran, y el cobrador, haciendo muestra de sus habilidades trapecistas para cargar pasajeros con el coche en marcha, mientras cobra al que quiere bajar.

- ¡Baja-baja!, dice un pasajero
- ¡Sube-sube!, dice el cobrador mientras golpea la puerta ya abierta antes que el coche se haya detenido.

Full adrenalina.

No por nada, les llaman las "combis-asesinas".

Por suerte, cada vez ves más inspectores de tráfico parando y revisando los documentos de los choferes de combis, cousters o buses.

El trabajo que debería estar asignado a la policía, se ha visto tan corrompido en las últimas décadas, que no hay multa que uno no pueda exonerar a cambio de una Coca-Cola, una revista, o un billete de 50 USD, según la gravedad.

Es triste decirlo, pero aquí la policía, no tiene autoridad alguna, y el echo es que ellos mismo se han ganado la fama. Y quien más se aprovecha de la situación,son aquellos que se pasan el día con las manos al volante, en jornadas de más de 12h y sin más descanso que el rato del almuerzo, o de la dormidita que te pueda dejar hacer un semáforo un poco largo o el propio tráfico de la ciudad.

No es extraño, más bien uno se sorprende, cuando un combista o un taxista, respeta las normas de tráfico.

¿Quién no quisiera tener un pequeño tanque justiciero? Yo, sí.

El caso es que, si tienes suerte y no hay batidas, si eres buen negociador, la combi puede dejarte en la puerta de tu casa.

- ¡Esquina baja!, digo yo con las llaves en la mano. Próxima parada: Mi casa.

lunes, 2 de julio de 2012

Frecuencia de vuelos

Puede que alguno se pregunte, qué tan frecuente van a salir publicaciones en este blog.
Sé que estáis aburridos, y que necesitáis un poco de distracción a lo largo de la jornada, esto explica el éxito de algunas webs sociales, ¿no?, pero la verdad es que el tiempo es limitado, y la inspiración también.

Así que, apelando a lo que indican las condiciones de las aerolíneas, las publicaciones van a ser semanales, saldrán todos los miércoles por las mañanas, excepto en casos de mal tiempo, desastres naturales, actividades terroristas, guerra, o huelga del personal.

miércoles, 27 de junio de 2012

Barcelona - Amsterdam - Lima

Barcelona - Amsterdam - Lima hace referencia al trayecto que realicé la primera vez que pisé tierras peruanas. De esto, hace ya más de 5 años, y desde entonces el trayecto se ha invertido.

Sí, soy de Barcelona, pero vivo en Lima, y la intención con esto, a parte de servirme como memoria, es servir de ayuda a aquellos que, como yo, son ESPAÑOLES EN PERÚ.

Como en todo, parte de mis experiencias pueden ser distorsionadas por el tiempo, y por mi punto de vista de las cosas, pero la idea es que te puedas reir leyendo, si es que alguien nunca lo llega a leer, mis experiencias del día a día.

No tengo un rumbo fijo, no soy periodista y la escritura es un puro ensayo no profesional, así que tal vez me desordene y esto no termine como empezó. Pero así es Lima, desordenada e imprevisible.

Bienvenidos a Barcelona - Amsterdam - Lima.