Sin uno darse cuenta, pasan los meses, y así, como si nada, al mirar el calendario, han pasado 4 meses.
Sí, justo son 4 meses los que hace que no escribo nada. Qué rápido se dice, no?
No estaba muerto, estaba de parranda: Primero una visita, luego las compras navideñas, algunos cambios improvisados y algunos hechos circunstanciales, un viaje, un retorno, un cambio de trabajo, el verano, y una lista interminable de excusas que me servirían para justificar mi ausencia en las letras, y en general, en todo.
Mi propósito, ya no para el 2013, sino para los meses que le quedan, no será ir al gimnasio (sé que no lo voy a cumplir). Es regresar, volver, pero sin presiones, vale?