Llevo ya varios meses esperando que llegue mañana jueves. Va tocar Jarabe de Palo. No puedo evitar recordar, debo confesar que un poco melancólica, cómo lo disfruté el año pasado con una visita bien especial de Barcelona.
Así que este año toca repetir. Es el mismo concierto, pero yo igual de feliz. Los vi en su primer concierto en Barcelona, eran otros tiempos y su único disco era la Flaca, los vi en un mini concierto en Rotterdam, espectacular, y esta será mi segunda vez en Lima. Ya no sé ni si los escuchan en Barcelona, pero varias canciones me traen tan buenos recuerdos y buen feeling, que no puedo evitarlo.
Así que ya desde hace unas semanas, he ido programando mi salida nocturna. Y es que realmente es toda una programación.
Esto de vivir en el extranjero puede sonar aveces muy idílico. Tendrá sus cosas positivas, pero también tiene sus contras. El no tener ni a la madre ni a la suegra cerca, hace que se dificulte un poco todo el tema de salir y dejar a los hijos en casa, sobretodo cuando son pequeños.
Aquí se estila tener lo que se les llama las "nanas", una especie de canguro full day, que básicamente vive contigo y se ocupa de tus hijos (incluso hay quienes tienen una por hijo). Las "nanas" se encargan de cuidar, vestir, alimentar, asear, pasear, dormir y en algunos casos, de educar a los hijos, y como que, suelen vivir contigo, tú puedes planificar tu día sin depender de ellos.
La verdad es que podría haber tomado esta ventaja local para subirme al tren y tener una canguro full day. Pero será que no estoy acostumbrada a tener extraños en mi casa o que mi mentalidad medioclasista europea me lo tabula, pero nunca me pareció una opción.
Así que en estos casos, tengo que optar por la opción de una baby-sitter, o canguro, para que nos entendamos. Y eso aquí no es tan fácil de encontrar. Así que la que tengo, la cuido y guardo recelosa, esperando que no muchos quieran contactarla, para que me permita poder disponer más seguido de ella.
Al final, entre una cosa y la otra, cada salida, a parte de una previa coordinación y programación con la baby-sitter, se convierte en un presupuesto a parte, por no decir que hay que dejarle la comida preparada y la tele encendida. Yo, además, soy de las que se preocupan porque al día siguiente tienen que trabajar, y al final, mi conciencia me gana y me hace volver a casa para que se pueda ir a descansar, por un lado porque me da pena, y por el otro, porque al día siguiente a las 7:00 am ya me van a despertar para jugar.
Así que, lo que antes era, a dónde vamos hoy, ahora se ha convertido en un a dónde vamos en un par de semanas. Como dicen en un anuncio La vida de padres es caóticamente hermosa. Os dejo con el link:
http://www.youtube.com/watch?v=ge_VDAcoG0k
miércoles, 7 de noviembre de 2012
viernes, 2 de noviembre de 2012
Terminan los milagros, empieza la jarana
Entre una cosa y la otra, y sin darme cuenta, ya terminó Octubre, y con él el turrón, la gente vestida de morado y las procesiones que han estado en boca de todos los taxistas que por alguna razón tuvieron que hacer alguna carrera hacia o desde el centro de Lima.
¡Y terminó sin milagros! Pese a las flores blancas que pusimos en el altar. ¿Será que no le gusta el blanco? ¿O no hice la suficiente penitencia que se requiere para conseguir un favor celestial?
Sea lo que sea, al final Octubre me ha llevado de cabeza. Suerte que ya terminó.
Pido disculpas a aquellos que de tanto en tanto me leen, que alguno hay, y que me han hecho notar que he pasado varias semanas sin ponerles al corriente de las novedades limeñas, o los he dejado de entretener estas últimas semanas.
Y parece que, con el fin de Octubre, termina el recogimiento, y empieza Halloween, camuflado aquí por el Día de la Canción Criolla. A la gente le encanta, no lo entiendo. Todos quieren salir a celebrar Halloween, perdón, el Día de la Canción Criolla, una excusa más para "chupar".
Ayer, almorzando algo como unas "tapas" por Miraflores, un tipo hablaba casi a gritos a mi lado, queriendo hacerse notar frente a todos, explicándole a su acompañante que él había celebrado el Día de la Canción Criolla como "Dios manda" y que se había disfrazado (osea Halloween) de borracho. Añadiendo, y queriéndose hacer el gracioso, que había ganado el concurso de disfraces porque fue quien más se mimetizó con el personaje que representaba. ¡Una vergüenza! Y más si consideramos que el tipo pasaba de los 60.
Al final, qué más da lo que se celebre. Cualquier excusa es buena y si suena a importada y en inglés, mejor que mejor.
Y nuevamente, y con todo este tema de Halloween, me olvidé que nosotros celebramos el día de Todos los Santos, y la Castañada. ¡¡No!! Ya estamos a mitad de otoño: castañas, boniatos y panellets, que seguramente no podré comer hasta navidad, cuando me entregan mi cajita de panellets homemade ya casi convertidos en piedras después de mes y medio enlatados.
Tengo que empezar a pensar en hacerlos yo misma en casa y ver qué tal salen. Definitivamente nunca serán como los de mi abuela, pero no queda otra. Mejor le pido ya la receta. Así que a ver si la próxima semana, desdoblo el delantal y me pongo a jugar con la harina.
Feliz día de Todos los Santos, la Castañada y de la Canción Criolla, aunque sea un día tarde.
¡Y terminó sin milagros! Pese a las flores blancas que pusimos en el altar. ¿Será que no le gusta el blanco? ¿O no hice la suficiente penitencia que se requiere para conseguir un favor celestial?
Sea lo que sea, al final Octubre me ha llevado de cabeza. Suerte que ya terminó.
Pido disculpas a aquellos que de tanto en tanto me leen, que alguno hay, y que me han hecho notar que he pasado varias semanas sin ponerles al corriente de las novedades limeñas, o los he dejado de entretener estas últimas semanas.
Y parece que, con el fin de Octubre, termina el recogimiento, y empieza Halloween, camuflado aquí por el Día de la Canción Criolla. A la gente le encanta, no lo entiendo. Todos quieren salir a celebrar Halloween, perdón, el Día de la Canción Criolla, una excusa más para "chupar".
Ayer, almorzando algo como unas "tapas" por Miraflores, un tipo hablaba casi a gritos a mi lado, queriendo hacerse notar frente a todos, explicándole a su acompañante que él había celebrado el Día de la Canción Criolla como "Dios manda" y que se había disfrazado (osea Halloween) de borracho. Añadiendo, y queriéndose hacer el gracioso, que había ganado el concurso de disfraces porque fue quien más se mimetizó con el personaje que representaba. ¡Una vergüenza! Y más si consideramos que el tipo pasaba de los 60.
Al final, qué más da lo que se celebre. Cualquier excusa es buena y si suena a importada y en inglés, mejor que mejor.
Y nuevamente, y con todo este tema de Halloween, me olvidé que nosotros celebramos el día de Todos los Santos, y la Castañada. ¡¡No!! Ya estamos a mitad de otoño: castañas, boniatos y panellets, que seguramente no podré comer hasta navidad, cuando me entregan mi cajita de panellets homemade ya casi convertidos en piedras después de mes y medio enlatados.
Tengo que empezar a pensar en hacerlos yo misma en casa y ver qué tal salen. Definitivamente nunca serán como los de mi abuela, pero no queda otra. Mejor le pido ya la receta. Así que a ver si la próxima semana, desdoblo el delantal y me pongo a jugar con la harina.
Feliz día de Todos los Santos, la Castañada y de la Canción Criolla, aunque sea un día tarde.
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