jueves, 11 de julio de 2013

Embudos constructivos

Cada día más, me encuentro calles colapsadas por las obras.

Av. Conquistadores en San Isidro
Vayas a donde vayas hay hormigoneras haciendo cola frente a una obra esperando vaciar un techo, camiones remolque maniobrando para entrar a un terreno en fase de excavación, apisonadoras circulando cual coche por las calles de Lima, policías contratados parando el tráfico para dejar retroceder los camiones con tubos, ladrillos o el armado para el concreto. Obras mal señalizadas, invadiendo las aceras e incluso la calzada, dificultado la circulación de los vehículos, pero sobretodo de los peatones.

Es el pan de cada día ahora en Lima. Lima está hecha un caos.

¿Y qué hacen las Municipalidades?

El tráfico ya es suficientemente pesado, como para no controlar este tipo de acciones.
De mi casa al trabajo, paso por al menos 4 o 5 obras, y todas invaden veredas y vía pública, y eso que vivo cerca. Lo que eran dos carriles, se convierten en uno, y el tráfico cada día está peor. ¡Con razón!

La ciudad está patas arriba, y parece que nadie mueve un dedo para ordenarla, y lo que es aún peor, nadie se queja.

El peruano tiene esa tendencia a hacer la vista gorda, a hacer como si no viera las cosas, y mirar hacia el otro lado. ¿Es eso saludable? Deberíamos empezar a afrontar la realidad y combatirla, empezar a mejorar las cosas y poner orden.

Definitivamente hay métodos para evitar las invasiones de las calles por las obras, y creo que ya es hora de poderlas exigir.

Paséense solo un rato, por Miraflores, por la esquina del Paseo de la República con 28 de Julio, o de Paseo de la República con Benavides, o Jorge Chávez con Berlín, o por varias otras esquinas que, como estas, han sido invadidas por las construcciones, y se convierten en cuellos de botella vehicular, y peligro de tránsito para los peatones.

Adjunto un ejemplo de buena práctica que se podría aplicar.



Está en las manos de todos, empezando por ti.