Con la cumbre y estos dos feriados improvisados que nos decretaron hace a penas un par de semanas, me he quedado un poco atontada y olvidé por completo que es miércoles, y que ya empezó Octubre. Y aquí Octubre es un gran mes: el mes morado, el mes del Señor de los Milagros, el mes del turrón. Definitivamente voy a tener que ir tratando estos temas en el transcurso de las semanas, porque me parecen bien interesantes. Así que voy a empezar con mis averiguaciones.
Para hoy no tenía nada pensado, así que estoy escribiendo algo sobre la marcha, como algunas veces me gusta hacer.
Hace días que quiero escribir algo, pero nunca sé cómo meterlo haciendo que venga a cuento con algo, así que hoy que estoy sin tema, aprovecharé para escribirlo.
Hace ya unas semanas fui a Wong, no suelo ir muy seguido, porque pese a que el servicio es excelente, me parece todo bastante caro. Así que aprovechando que había visto unas ofertas que sí valían la pena, fui y acabé comprando varias otras cosas, entre ellas una sartén. Siempre que voy a Wong, acabo comprando cosas que no fui a comprar, pero que las encuentro en oferta y pienso que valen la pena... Eso es ser compradora compulsiva, ¿no?
La cosa es que, me fui a la sección hogar, mi perdición, y viendo las novedades primaverales, algo me llamó la atención. En una esquina, vi así como algo brillando. Pensé para mis adentros y medio burlona, ¿qué es eso?, ¿la decoración navideña? Me acerqué y, efectivamente, eso era. Estaba lleno de adornos de navidad. Era aún septiembre, y ya habían puesto una esquina con guirnaldas, bolas y muñequitos con motivos navideños.
Eso me hizo ponerme un poco nerviosa, y empezar a pensar en todas aquellas cosas que tengo que pensar, comprar y planificar para antes de esas fechas. Ya me estaba haciendo mi listado mental, poniendo prioridades a las cosas más urgentes, cuando sentí que llegaba un mensaje a mi blackberry, y al ver la fecha, me acordé de nuevo que aún estábamos en septiembre.
No sé si es la distancia, y el hecho de tener que pensar todo con meses de anticipación para comprar vuelos a un precio razonable, coordinar mis vacaciones con las de mi familia, y ver las fechas con tiempo, pedir los permisos, quedar con las amigas para vernos un día tal, ... o es que la misma sociedad del consumo, cada vez te recuerda antes que tienes que pensar en dichas fechas para que vayas planificando y espaciando tus compras y no te olvides de nada y de nadie.
Yo antes no pensaba en la navidad hasta que llegaba, hasta que decoraban las calles de Barcelona con luces y ponían villancicos, y el mercado de Sta. Llúcia se abría frente a la Catedral. Ahí recién empezaba con mis compras, a hacer mi listado, y tratar de averiguar qué querían los demás.
¿Mis padres también se preocupaban de eso las últimas dos semanas de diciembre o, como yo ahora, ya desde septiembre estaban preocupados por la logística navideña? ¿No será que nos hacen estresar de antemano simplemente por intereses comerciales?
¿Y tú, qué vas a hacer para Navidad? ¿Ya tienes planes para Fin de Año?