jueves, 15 de agosto de 2013

Maldita DISTANCIA!

Pese a la tecnología, pese a los nuevos medios de comunicación y de transporte, hasta ahora... la distancia sigue siendo un gran impedimento para muchos a la hora de decidir vivir fuera.

Algunas veces la agradeces, otras muchas la detestas.

La distancia ayuda a olvidar, a ser independiente, a conocer otras formas de vida, otras culturas y paisajes.

La distancia te da una nueva perspectiva y te obliga a aprender a ser autosuficiente. Te obliga a aprender a ser polifacético, camaleónico. Te hace viajar, explorar, descubrir.

Pero la distancia, también te provoca añoranza, soledad, te replantea tu identidad, tu patriotismo, y aquella parte de ti, que te relaciona con los tuyos, con tu familia, tus amigos, tu núcleo.

La distancia, hace que cuando estás fuera, quieras volver, pero que cuando vuelves, te sientas fuera de lugar.

Pero lo peor de la distancia, es no poder estar ahí cuando lo necesitas, cuando los otros lo necesitan. Es no poder estar ahí, para lo bueno, pero peor aún, es no poder estar ahí tampoco para lo malo.

Una abraçada MOLT forta, àvia!

No hay comentarios:

Publicar un comentario